jueves, 8 de enero de 2009

niñooo, echa por medioooo

Se cuenta como cierta la siguiente anécdota que dio origen a otra expresión que forma parte del "patrimonio fraseológico " de nuestro Motril. Resulta que cierto día un labrador estaba trabajando en su "peacico tierra" en la vega; y como era usual su esposa mandó al hijo a llevarle el hatillo con la comida a la haza, la cual estaba recién roturada para la labor. Era ya la hora pasada del almuerzo y el pobre hombre debia estar "esmallaico", asi que cuando vio aparecer al chavea le gritó: Niñooooo, Traes fireosss? echa por la orillaaa. Niñooooo, traes fritiyooooo? echa por medioooooooo. Moraleja: si algo compensa un daño, es conveniente aceptar el mal menor.

miércoles, 17 de diciembre de 2008

onde está el salieeeeeeroooo ?

Cuentan, y se tiene por verídico, que cierto dia un arriero del viejo Motril, de nombre Eusebio, fue al Coliseo Viñas a ver una pelicula. En el transcurso de la proyección al buen hombre le dieron ganas de orinar, se puso de pie buscando la puerta de salida de la sala. Despues de muchas revueltas y en la oscuridad, este hombre se mosqueó bastante, apremiado sin duda por la necesidad fisiológica, y comenzó a dar grandes voces: "¿ Onde está el salieeeroooo? en toa la vida no me he perdio en la vega, y en un marjal de tierra no encuentro el salieeerooo. ¿Onde está el salieeerooo?....."

lunes, 15 de diciembre de 2008

SOBRE EL CHAQUETAS

Hacia los años 50 se celebró en Motril una carrera ciclista, a la que acudieron deportistas de la provincia. Uno de ellos, Manuel Moreno, hombre de corta estatura y gran corazón, se quedó a vivir entre nosotros. Cuentan que el dia de la carrera hacia frio y alguien le prestó una chaqueta para abrigarse tras los sudores del ejercicio fisico. Como he dicho, era una persona de corta estatura y la chaqueta le quedaba muy holgada. Ya sabeis lo que son los pueblos y a la gente le faltó tiempo para "bautizar" al aún desconocido personaje. Y se quedó con "El Chaquetas". Más tarde, y con ocasión de los partidos de futbol del equipo local, donde "el Chaquetas" asistia asiduamente, el público animaba al equipo de sus amores con la celebérrima frase "MUCHO MOTRIL" pero le añadieron la coletilla de "mierda pal Chaquetas", y no como insulto o menosprecio del susodicho motrileño adoptivo, sino como expresión castiza y jaranera, reflejo del peculiar sentido de humor motrileño.